En la Parte Uno de esta serie, Shelby Sapp me hizo pensar diferente sobre las ventas.
En la Parte Dos, Jasmine Star me hizo pensar en la identidad y en la mujer que tenemos que ser antes de poder construir lo que decimos que queremos.
Después Lori Greiner se subió al escenario de Women & Wealth y llevó la conversación a un lugar mucho más concreto.
- El producto.
- La clienta.
- El pitch.
- La fábrica.
- La patente.
- El préstamo.
- El rechazo.
- El equipo.
- Los detalles.
- El trabajo.
Lori volvió a una sola frase durante toda su presentación:
Una gran idea puede cambiarte la vida.
Y viniendo de alguien que convirtió un organizador de aretes en el comienzo de un negocio internacional, que ha creado y comercializado más de 1,000 productos, que tiene 120 patentes en Estados Unidos e internacionales, y que se convirtió en una de las inversionistas más conocidas de Shark Tank, tiene evidencia detrás de lo que dice.
Pero salí de su presentación pensando que había una segunda frase escondida debajo de la primera.
Una gran idea puede cambiarte la vida. Pero una idea sola no cambia absolutamente nada.
Alguien todavía tiene que construirla.
Ese quizás fue mi aprendizaje más grande de Lori Greiner.
La mayoría de la gente que la ve hoy ve la versión terminada.
- El programa de televisión.
- Las inversiones.
- Los productos exitosos.
- La carrera en QVC.
- El reconocimiento.
Women & Wealth nos dio la historia que está debajo de todo eso.
Y esa historia empezó con aretes.
La idea millonaria llegó en una camilla de masaje
Lori estaba acostada en una camilla de masaje mientras su amiga Pam, que estaba aprendiendo terapia de masaje, practicaba con ella.
En la conversación, Pam mencionó que realmente no había una buena manera de organizar los aretes.
A Lori también le encantaban las prendas.
Y de repente pudo ver el producto.
Un organizador donde los aretes colgaran a la vista en vez de desaparecer dentro de gavetas y cajitas.
Eso fue todo.
- Ningún caso de estudio de escuela de negocios.
- Ningún laboratorio de innovación.
- Ningún equipo gigante de investigación.
- Ninguna lluvia de ideas con capital de riesgo.
Una mujer notó un problemita molesto de la vida cotidiana.
Y otra mujer pensó:
Yo puedo resolver eso.
Me encantó eso porque a veces nos presentan el emprendimiento como si tuviéramos que inventar el próximo iPhone.
La presentación de Lori nos devolvía a algo mucho más sencillo.
- Mira tu vida.
- ¿Qué te frustra?
- ¿Qué te toma demasiado tiempo?
- ¿Qué es innecesariamente difícil?
- ¿De qué se queja la gente a cada rato?
- ¿Qué están tratando de resolver mal ya?
- ¿Qué desearían que existiera?
Ahí es donde muchas veces empiezan los negocios.
No con: ¿qué empresa de mil millones debería crear?
Sino:
¿Qué problema sigue apareciendo que nadie ha resuelto particularmente bien todavía?
Una idea se convirtió en negocio porque ella se movió
La parte de la historia de Lori que más me interesó no fue el invento.
Fue la velocidad entre la idea y la ejecución.
Tuvo la idea en julio de 1996.
Y ahí mismo empezó a resolver todo.
- Incorporó una compañía.
- Buscó a alguien que le hiciera un prototipo.
- Buscó a quien hiciera el molde.
- Buscó un fabricante.
- Trabajó el empaque.
- Trabajó la producción.
- Empezó a presentarle el producto a las tiendas.
Y recuerda, esto era antes de que pudiéramos estar en la cama a las 11:00 de la noche buscando en Google:
- ¿Cómo fabrico un producto de acrílico?
- Mejor compañía de empaque cerca de mí.
- ¿Cómo contacto a un comprador de tienda?
- ¿Cómo funcionan las patentes?
- ¿Cómo hago un prototipo?
Ella estaba usando las Páginas Amarillas y directorios de tiendas gigantes, impresos, para encontrar compañías y compradores.
Y nunca fue a escuela de negocios. Nunca tomó una clase de negocios.
Simplemente seguía preguntándose alguna versión de:
¿A quién tengo que llamar ahora para resolver esto?
Esa diferencia importa.
Porque hay gente caminando por ahí con ideas que llevan tres años trabajando y todavía no han llegado a una clienta.
- Se está perfeccionando el logo.
- Se está debatiendo el nombre de usuario de Instagram.
- Se está rediseñando la página web.
- El plan de negocios va por la versión 14.
- Hay que tomar otro curso.
- Hay que consultar a otra persona.
- Otro mes de investigación haría que todo el mundo se sintiera más cómodo.
Mientras tanto, Lori pasó de idea a producto a tienda en cuestión de meses.
No creo que la lección sea que toda empresa debe moverse de manera imprudente.
Es que el movimiento crea información que el pensamiento por sí solo no nos puede dar.
Puedes pasar seis meses preguntándote si las clientas van a comprar algo.
O puedes construir la versión más simple que sea creíble, ponerla frente a ellas y empezar a aprender.
El mercado tiene una forma de responder preguntas que nuestras libretas no pueden.
Y después QVC la rechazó
Me gustó que Lori no contara la historia como si todas las puertas se hubieran abierto de una.
QVC la rechazó al principio.
Hoy, con Lori tan asociada a la venta por televisión, eso casi suena imposible. Pero pasó.
Así que se fue para otro lado.
- HSN le dio una oportunidad.
- Vendió todo.
- Después se fue a QVC en Londres.
- Su éxito allá al final la ayudó a conectarse de vuelta con QVC en Estados Unidos.
Y la compañía que la rechazó al principio terminó dándole su propio programa.
Esa es una de esas historias que suena obvia cuando ya sabes el final.
Antes del final, el rechazo se siente muy diferente.
Cuando alguien importante dice no, es fácil convertir una frase en otra sin darte cuenta:
Ellos no lo quieren.
Nadie lo quiere.
Esas no son la misma frase.
- Un comprador te rechazó.
- Un inversionista dijo que no.
- Una compañía pasó.
- A una clienta no le interesó.
- Una audiencia no respondió.
Eso es información. No necesariamente es un veredicto.
La respuesta de Lori fue básicamente: está bien, ¿quién más?
Creo que ese es un reflejo bien útil para emprender.
No persistencia ciega. No asumir que todos los demás son brutos y que tú siempre tienes la razón. Pero sí estar dispuesta a separar la decisión de una persona del mercado completo.
- A veces un no significa que el producto está mal.
- A veces significa que el precio está mal.
- A veces el pitch está mal.
- A veces el momento está mal.
- A veces le estás hablando a la clienta equivocada.
- Y a veces simplemente necesitas otra puerta.
Una idea no tiene que ser revolucionaria
En la conversación tipo fireside, le preguntaron a Lori sobre uno de los mitos más grandes alrededor de las ideas millonarias.
Su respuesta fue que la gente cree que la idea tiene que ser revolucionaria.
No tiene que serlo.
Eso puede sonar casi demasiado simple hasta que miras algunos de los productos que usó como ejemplo.
- Scrub Daddy. Una esponja.
- Squatty Potty. Un banquito de baño.
- Simply Fit Board. Un pedazo de plástico moldeado donde te paras y giras.
- FlexScreen. Una mejor tela metálica para ventanas.
- Big Ass Luxuries. Una vela grande.
Ninguna de esas descripciones suena a revolución tecnológica.
Y sin embargo, en conjunto, los productos en los que Lori ha invertido a través de Shark Tank han generado miles de millones en ventas. Su página oficial dice actualmente que Scrub Daddy solo ha generado más de $2.9 mil millones en ventas desde que salió en el programa.
Eso cambia por completo la pregunta del emprendimiento.
Quizás nos estamos poniendo demasiada presión para inventar algo que nadie se ha imaginado nunca.
A veces innovar es:
Esto ya existe, pero yo puedo hacerlo notablemente mejor.
- Más rápido.
- Más simple.
- Más limpio.
- Más barato.
- Más conveniente.
- Más bonito.
- Más duradero.
- Más fácil de entender.
- Más accesible.
- Mejor distribuido.
Una mejora pequeñita multiplicada por millones de clientas puede convertirse en un negocio bien grande.
La lista de Lori para un producto fuerte
Una de las partes más prácticas de su presentación fue el marco que usa para evaluar productos. Yo lo convertí en seis preguntas.
- 01¿Resuelve un problema real?
- 02¿Es único o significativamente diferente?
- 03¿Tiene una audiencia amplia?
- 04¿Es accesible en precio?
- 05¿Llena un vacío en el mercado?
- 06¿Es fácil de entender?
1. ¿Resuelve un problema real?
Esto fue lo primero para Lori. Y estoy de acuerdo.
Un producto conectado a un problema real y recurrente tiene una razón de existir incorporada. No estás tratando de fabricar deseo de la nada.
- Algo duele.
- Algo molesta a la gente.
- Algo pierde tiempo.
- Algo cuesta dinero.
- Algo es incómodo.
Y tu producto mejora esa situación. Ese es un punto de partida poderoso.
2. ¿Es único o significativamente diferente?
No necesariamente tienes que crear una categoría nueva.
Pero debe haber una razón para escogerte a ti.
Si diez productos ya hacen esencialmente la misma función, se ven igual, cuestan igual y se venden en los mismos sitios, tu negocio se vuelve mucho más difícil.
La diferencia te da algo que comunicar.
3. ¿Tiene una audiencia amplia?
A Lori le gustan los productos que potencialmente pueden servirle a hombres, mujeres, distintas edades y distintos tipos de hogares. Mientras más amplio el mercado útil, más grande la oportunidad comercial posible.
Eso no quiere decir que los negocios de nicho sean malos. Un negocio de nicho puede ser bien rentable.
Pero Lori generalmente está buscando productos de consumo masivo, así que naturalmente quiere algo capaz de venderse a una escala enorme.
Esa diferencia importa. El tamaño de mercado correcto depende del negocio que tú estés tratando de construir.
4. ¿Es accesible en precio?
Un producto maravilloso que tu clienta no puede comprar razonablemente tiene un problema.
El precio afecta qué tan grande se vuelve el mercado al que puedes llegar y cuánta fricción entra en la decisión de compra. Para productos de consumo masivo, ser accesible puede ser una ventaja tremenda.
5. ¿Llena un vacío en el mercado?
- ¿Qué falta?
- ¿Por qué la clienta no ha resuelto esto ya?
- ¿Qué puede darle tu producto que las alternativas actuales no le dan?
Aquí es donde la observación se convierte en oportunidad.
6. ¿Es fácil de entender?
Esta quizás está subvalorada.
Si necesito tres minutos para entender qué hace tu producto, ya hiciste que venderlo sea más difícil.
Si lo puedo ver y pensar de una: ay, eso es útil, tienes una ventaja.
Scrub Daddy es casi el ejemplo perfecto.
- Puedes demostrar qué cambia en agua caliente y en agua fría.
- Puedes mostrar qué limpia.
- La clienta entiende la utilidad rapidito.
Un producto brillante que necesita una clase de economía antes de que alguien entienda por qué lo necesita se creó a sí mismo un problema de ventas adicional.
El producto y el pitch tienen que funcionar juntos
Lori habló muchas veces de la preparación.
No casualmente. Obsesivamente.
Dijo que incluso después de dar cientos de charlas, todavía repasa sus tarjetitas de notas antes de subir al escenario.
- Antes de salir en televisión, estudia.
- Antes de hacer un pitch, ensaya.
- Se sabe sus puntos de venta principales.
- Prepara la demostración.
- Le pone atención a los detalles más pequeños.
Su primera gran oportunidad en televisión fue una aparición en HSN.
Había tomado un préstamo de aproximadamente $300,000.
Tenía unos pocos minutos en televisión para probar que la gente iba a comprar.
Preparó todo.
- El organizador.
- Las prendas colocadas encima.
- La presentación visual.
- Su pitch.
- Su ropa.
- Hasta lo que comió y bebió antes, para minimizar la posibilidad de que algo saliera mal.
Después salió en televisión.
Vendió todo en seis minutos.
Eso es lo que la gente a veces pasa por alto cuando dice que alguien es naturalmente bueno en algo.
Vemos los ocho minutos de la presentación.
No vemos las horas de preparación que hicieron que esos ocho minutos parecieran naturales.
La preparación crea confianza antes de que la confianza llegue sola
Esto conectó bellísimo con algo de lo que habló Shelby en la Parte Uno.
Muchas veces pensamos que la confianza es entrar al salón sin ningún nervio.
Lori no describió eso. Describió prepararte lo suficiente para que el nervio no controle el resultado.
- Te sabes los números.
- Te sabes el material.
- Te sabes el producto.
- Te sabes los tres beneficios más fuertes.
- Practicaste las preguntas.
- Ensayaste las objeciones.
- Te sabes la demostración.
- Sabes qué estás pidiendo.
Así que aunque el corazón te esté latiendo demasiado rápido, tu preparación tiene para dónde llevarte.
Hay una forma de confianza que viene de la personalidad.
Y hay otra forma de confianza que viene de saber:
Hice el trabajo que se necesitaba para estar aquí.
Yo confío más en la segunda.
Los primeros 30 segundos importan
Le preguntaron a Lori qué le llama la atención rápido cuando una emprendedora entra a Shark Tank.
Su respuesta fue básicamente claridad, preparación, entusiasmo y la emprendedora misma.
¿Puedes explicar en unas pocas frases:
- ¿Qué es?
- ¿Cómo funciona?
- ¿Por qué me debe importar?
¿Y puedes hacerlo mientras me haces creer que a ti te importa?
Esto suena obvio. No lo es.
Pregúntale a diez emprendedoras qué hace su compañía y mira qué rápido la respuesta se convierte en un párrafo lleno de terminología de la industria.
Un buen pitch no demuestra qué tan complicado es tu negocio.
Hace que algo complicado sea fácil de entender.
La emprendedora se lo sabe todo. La clienta no necesita todo.
El cerebro de la clienta está tratando de responder:
- ¿Qué es esto?
- ¿Es para mí?
- ¿Por qué es mejor?
- ¿Por qué lo necesito?
- ¿Por qué debería confiar en ti?
- ¿Cuánto cuesta?
Mientras más rápido las ayudemos a responder esas preguntas, más fácil hacemos la decisión de compra.
Sábete tus tres puntos de venta más fuertes
Me encantó lo específica que fue Lori con esto.
Sábete las tres cosas. No veintisiete. Tres.
¿Cuáles son las tres razones más fuertes por las que alguien debería comprar? Y después refuérzalas.
Esto obliga a tener disciplina, porque toda fundadora piensa que todo lo de su producto es importante. No lo es.
- A la clienta probablemente no le importa qué tan difícil fue crearlo.
- No le importa cuántas noches trabajaste hasta tarde.
- Puede que no le importe que cambiaste de proveedor seis veces o que pasaste dieciocho meses perfeccionando una función.
A ella le importa qué cambia para ella.
¿Cuáles son las tres razones más fuertes para que ponga atención? Ese es tu trabajo, averiguarlo.
Contrata carácter. Entrena habilidad.
Una de mis frases favoritas de Lori Greiner de toda la presentación fue:
Contrata carácter. Entrena habilidad.
Ella argumentó que al construir un equipo prefiere tener gente ética, trabajadora, confiable, con actitud de sí se puede, en quien confía, que gente técnicamente brillante con mal carácter.
Las habilidades muchas veces se pueden enseñar.
El carácter es mucho más difícil de instalar después de que alguien entra a tu compañía.
Lori contó una historia de los primeros días fabricando sus productos.
Trabajó directamente al lado de las mujeres en la fábrica.
Ella no era dueña de la fábrica. Ellas técnicamente no trabajaban para ella.
Pero las trató con respeto y trabajó en la trinchera al lado de ellas.
Al final, esas mujeres se preocupaban tanto por su éxito que cuando la fábrica estaba tratando de hacerlas empacar productos que no cumplían con la calidad esperada, llamaron a Lori en secreto para avisarle.
Piensa en eso.
Su lealtad no se compró con un plan de acciones. Vino de cómo ella las trató.
El liderazgo estaba creando valor cuando ella ni estaba en el salón.
Esa historia se me quedó porque las fundadoras pueden obsesionarse con lograr que los empleados se preocupen como dueños.
La mayoría nunca lo va a hacer. ¿Y por qué lo harían?
Pero hay una diferencia enorme entre alguien que solamente trabaja para ti y alguien que genuinamente quiere que la compañía tenga éxito porque te respeta, se siente respetada, entiende la misión y siente orgullo de lo que hace.
Eso no lo puedes exigir. Eso lo construyes.
Habla cuando algo está mal
Lori contó otra historia que me encantó.
Al principio del negocio fue a una firma de abogados de propiedad intelectual bien reconocida porque necesitaba ayuda protegiendo su invento. Su esposo fue con ella.
Lori le hizo una pregunta al abogado. El abogado se volteó hacia su esposo y le respondió a él.
Ella preguntó otra cosa. Otra vez, le respondió al esposo.
En vez de aceptarlo calladita, Lori detuvo la reunión. Le dijo que la relación no iba a funcionar y pidió una abogada de la firma.
Así fue como conoció a Natalie, la abogada que al final la ayudó a conseguir alrededor de 120 patentes en Estados Unidos e internacionales y se convirtió en una amiga de años.
La historia era graciosa cuando Lori la contó. Pero debajo había una lección seria.
A veces sabemos bien rápido que alguien no es la persona correcta para nosotras.
- Un empleado.
- Un asesor.
- Un abogado.
- Un proveedor.
- Un socio.
- Un cliente.
Lo sentimos. Y después pasamos seis meses tratando de convencernos de lo contrario porque terminar la relación se siente incómodo.
El consejo de Lori fue simple:
Habla.
Si la relación está mal, tienes permiso de cambiarla.
No tienes que armar una guerra. No tienes que insultar a la persona.
Puedes decir con calma: esto no está funcionando para mí.
Esa frase te puede ahorrar una cantidad increíble de tiempo.
No entres al salón pensando que estás en desventaja
Uno de los mensajes más fuertes específicamente para mujeres en la presentación de Lori vino de su propia experiencia siendo muchas veces la única mujer entre inversionistas hombres.
Reconoció algo importante.
Sí, las mujeres históricamente hemos enfrentado barreras distintas en los negocios. Sí, entrar a ambientes dominados por hombres puede intimidar.
Pero su consejo no fue entrar al salón enfatizando mentalmente la desventaja. Dijo que pienses en ti como una persona en el salón que es tan buena como cualquiera, si no mejor.
- Sábete tu material.
- Conoce tus habilidades.
- Conoce tu valor.
- Y enfócate en el objetivo.
La amabilidad y el poder no son opuestos
En la conversación tipo fireside, le preguntaron a Lori cómo balancea ser conocida como la Warm Blooded Shark, la tiburona de sangre caliente, y todavía ser poderosa.
Su respuesta fue una de mis lecciones de liderazgo favoritas del día.
¿Por qué la fuerza y la amabilidad tendrían que ser mutuamente excluyentes?
Puedes ser brillante, segura, firme, ambiciosa y amable.
- Puedes tener límites sin humillar a la gente.
- Puedes decir no sin crueldad.
- Puedes exigir excelencia sin tratar a la gente como desechable.
- Puedes negociar duro sin volverte irrespetuosa.
Y Lori dijo algo bien cierto.
Si dos personas igualmente capaces están sentadas frente a mí y una es difícil, arrogante y desagradable mientras la otra es fuerte, competente, confiable y amable, ¿con quién preferiría construir?
La respuesta es obvia.
Algunas mujeres sienten presión de copiar las versiones más duras del liderazgo masculino porque creen que la calidez se va a interpretar como debilidad. Creo que eso es un error.
La amabilidad sin límites se puede convertir en complacer a todo el mundo.
La fuerza sin humanidad se puede convertir en intimidación.
La combinación es mucho más interesante.
Puedes ser cálida sin volverte débil y poderosa sin volverte cruel.
La actitud de sí se puede
Lori se describió varias veces como alguien con mentalidad de sí se puede.
Y cuando le preguntaron qué le hace perder rápido la confianza en una emprendedora, dijo lo contrario: una actitud de no se puede.
La persona que responde a cada posibilidad con:
- Pero...
- Eso no va a funcionar porque...
- No podemos porque...
- Ya intentamos eso...
- ¿Y si...?
Lori quiere gente cuyo instinto sea: vamos a averiguar cómo.
Entiendo por qué.
Emprender es esencialmente una fila infinita de problemas que llegan en momentos inconvenientes.
- El proveedor desaparece.
- La clienta se queja.
- El procesador de pagos congela algo.
- Un empleado renuncia.
- El envío llega tarde.
- El producto se rompe.
- El anuncio deja de convertir.
- Los costos suben.
- Aparece un competidor.
- Cambia una regulación.
El trabajo de la fundadora no puede ser simplemente describir por qué todas estas cosas son una lástima. Algo tiene que pasar después. Eso requiere una orientación a resolver problemas.
Donde no estoy tan de acuerdo: emprender no tiene que ser 24/7 para siempre
Lori enfatizó varias veces que las emprendedoras no tienen fines de semana libres.
- Realmente no toman vacaciones.
- Nunca se desconectan por completo.
- Tienen que quedarse al timón.
- Sus ojos y sus manos deben estar en todo.
Entiendo completamente cómo esa filosofía contribuyó a su éxito. Especialmente al principio.
A nadie le importa tu negocio nuevo como te importa a ti.
Hay momentos en que construir algo definitivamente requiere un esfuerzo poco razonable.
- El lanzamiento es mañana.
- El producto está mal.
- El envío llega tarde.
- El efectivo está apretado.
- Estás haciendo trabajos que eventualmente harán cinco personas, porque esas cinco personas todavía no existen.
No creo que emprender sea siempre balanceado.
Pero tampoco creo que la dependencia permanente 24/7 de la fundadora deba ser la meta.
Si un negocio solo puede funcionar mientras la fundadora vigila personalmente todo cada minuto, quizás lo que creó fue un trabajo bien exigente en vez de una organización que escale.
En algún momento el liderazgo tiene que evolucionar.
- 01Yo hago todo personalmente.
- 02Yo entiendo todo lo importante.
- 03Construí sistemas que hacen que la calidad sea repetible.
- 04Contraté gente en la que confío para que sean dueñas de los resultados.
- 05Sé dónde mi atención crea más valor.
Eso no significa desconectarse.
Una gran fundadora debería entender la economía, las clientas, la cultura, la estrategia, la calidad y los riesgos principales de su compañía.
Pero saber cada parte importante del negocio es distinto a tocar personalmente cada parte para siempre.
La meta debería ser construir una compañía que se beneficie tremendamente de ti sin requerir cada hora que estás despierta.
Si no, ¿para qué exactamente estamos construyendo riqueza?
Ser meticulosa es una ventaja competitiva
Había otra cualidad de Lori que salió una y otra vez. Es meticulosa.
Si algo está un poquito mal, lo arregla.
- Se prepara.
- Revisa.
- Ensaya.
- Vuelve a mirar.
No trata los detalles pequeños como responsabilidad de otra persona cuando esos detalles afectan el resultado.
Aquí hay una tensión interesante.
A las emprendedoras nos dicen constantemente: hecho es mejor que perfecto. Lanza rápido. No lo pienses tanto.
Y estoy de acuerdo. El perfeccionismo se puede convertir en procrastinación vestida de ropa cara.
Pero Lori me recordó el problema opuesto.
A veces estamos usando hecho es mejor que perfecto como permiso para ser descuidadas.
- La presentación tiene errores de ortografía.
- La página web no funciona bien.
- Nadie probó el checkout.
- El empaque se ve baratísimo.
- Los números de la presentación no cuadran.
- El vendedor no sabe explicar la oferta.
- La fundadora llega tarde.
- El demo falla porque nadie lo probó lo suficiente.
Los detalles comunican estándares.
La clave es saber cuáles detalles importan.
No pases seis meses escogiendo entre dos tonos de beige casi idénticos.
Pero si tienes ocho minutos en televisión con $300,000 en riesgo, revisa todo.
Patentes: útiles, pero no automáticamente la respuesta a todo
Lori cree firmemente en las patentes.
Y tiene todo el sentido dado el tipo de negocios que ha construido: productos físicos de consumo donde un diseño, un mecanismo o un invento funcional puede ser protegible.
Su punto de vista es directo. Si alguien copia tu idea, tú quieres tener algo que te dé la capacidad de defenderte.
La lección más grande que me llevé de Lori no es simplemente saca una patente. Es:
Entiende qué hace que tu ventaja sea defendible antes de que otra persona note la oportunidad también.
La debida diligencia sigue importando después del apretón de manos
También me gustó escuchar a Lori explicar qué pasa después de un trato en Shark Tank.
El apretón de manos en televisión no es necesariamente la transacción final.
Después viene la debida diligencia. Los inversionistas examinan el negocio, las finanzas, las afirmaciones, los números, la realidad.
- A veces el trato se cierra exactamente como se habló.
- A veces los términos cambian.
- A veces nunca se cierra.
Ese es un recordatorio útil porque la televisión naturalmente celebra el momento del acuerdo. El negocio pasa después.
- Un term sheet firmado no es el negocio.
- Un compromiso verbal no es el dinero.
- Una sociedad potencial no es una sociedad.
- Una reunión emocionante no es ingreso.
La parte aburrida sigue importando.
- Verificación.
- Contratos.
- Finanzas.
- Revisión legal.
- Referencias.
- Márgenes.
- Economía unitaria.
- Obligaciones.
- Pasivos.
- Realidad.
La emoción debería abrir la puerta.
La debida diligencia decide si la cruzamos.
Si todo desapareciera mañana
Cerca del final le hicieron a Lori una de mis preguntas favoritas.
Si todo lo que había construido desapareciera hoy, ¿qué haría?
No fingió que estaría encantada. Dijo que no estaría contenta.
Eso lo aprecié.
Y después dijo que estaría bien.
- Averiguaría qué necesita la gente ahora.
- Buscaría otra oportunidad.
- Tomaría el trabajo que tuviera que tomar.
- Reconstruiría su independencia.
Sabe que lo podría hacer otra vez porque ya aprendió a crear.
Esa puede ser una forma de riqueza más valiosa que cualquier producto individual.
Imagínate dos personas.
Una tiene $10 millones pero ni idea de cómo se generaron, ninguna confianza en que podría reproducirlo y ninguna capacidad de generar ingreso por su cuenta si desapareciera.
La otra también tiene capital, pero además tiene las habilidades, el criterio, las relaciones, la confianza, la experiencia y la capacidad de resolver problemas para crear otra vez.
Las dos son ricas.
Pero la segunda es dueña de algo que el mercado no le puede quitar fácilmente.
Capacidad.
- El dinero puede desaparecer.
- Las compañías pueden fracasar.
- Las industrias pueden cambiar.
- Los mercados pueden caerse.
- Los negocios se pueden volver obsoletos.
Pero si yo todavía sé resolver problemas, comunicar valor, construir relaciones, vender, aprender, liderar y ejecutar, no estoy empezando de cero. Estoy empezando con experiencia.
Quizás eso es lo que significa de verdad tú eres el negocio
La conversación tipo fireside terminó con una idea interesante.
Si todo se desmorona, tú no tienes que desmoronarte con eso.
- Porque antes de la compañía vino la mujer capaz de crear la compañía.
- Antes del producto vino la persona capaz de notar el problema.
- Antes del ingreso vino la persona dispuesta a hacer la llamada.
- Antes del reconocimiento vino la persona dispuesta a escuchar un no.
Eso no quiere decir que nuestra identidad deba quedar completamente pegada a nuestro negocio. De hecho creo que lo contrario es más sano.
Yo no soy mi negocio.
Mi negocio puede fracasar sin que eso me convierta en un fracaso.
Pero yo cargo con las habilidades que me permitieron construirlo.
Eso es distinto. Y increíblemente poderoso.
Lo que me llevo de la presentación de Lori Greiner
- 01Busca problemas antes de buscar ideas de mil millones. Las frustraciones ordinarias pueden crear negocios extraordinarios.
- 02No confundas una idea con un negocio. La distancia entre las dos es la ejecución.
- 03Muévete lo suficientemente rápido para empezar a aprender del mercado. Pensar no reemplaza la retroalimentación de la clienta.
- 04Un rechazo no es el mercado completo. Aprende del no y después decide si tienes que mejorar o buscar otra puerta.
- 05Tu idea no tiene que ser revolucionaria. Mejor puede ser suficiente.
- 06Sabe por qué tu producto merece existir. ¿Resuelve un problema, se distingue, llega a suficiente gente, tiene el precio correcto, llena un vacío y se entiende de una?
- 07Haz que el valor sea fácil de entender. La claridad es parte del producto.
- 08Sábete tus tres puntos de venta más fuertes. Si todo es importante, nada lo es.
- 09La preparación es una de las formas más confiables de confianza.
- 10Contrata por carácter sin ignorar la competencia. Los equipos más fuertes te dan las dos.
- 11Trabaja al lado de la gente y trátala bien. La cultura muchas veces se construye en momentos que el manual del empleado nunca ve.
- 12Habla rápido cuando una relación profesional está mal.
- 13No interiorices la decisión de otra persona de subestimarte.
- 14La amabilidad y el poder pueden coexistir. Los límites no requieren crueldad.
- 15Construye una cultura de sí se puede, pero no confundas optimismo con decir sí a ciegas.
- 16Sé meticulosa con los detalles que afectan el resultado.
- 17Protege lo que hace que el negocio sea defendible.
- 18Haz la debida diligencia después de la emoción.
- 19Trabaja extraordinariamente duro cuando el momento lo requiera, pero eventualmente construye sistemas y gente para que la compañía pueda escalar más allá de tu intervención constante.
- 20Construye capacidad junto con riqueza. El dinero es poderoso. Saber que puedes crear otra vez es otro tipo de seguridad completamente.
Una idea puede cambiarte la vida
La presentación de Shelby me hizo pensar en vender.
La de Jasmine me hizo pensar en convertirme.
La de Lori me hizo pensar en construir.
Y quizás por eso disfruté tanto escuchar estas presentaciones una detrás de la otra.
Porque emprender requiere las tres.
Tienes que creer que algo es posible antes de que exista.
Tienes que convencerte a ti y eventualmente a otras personas de creer en eso también.
Y después alguien tiene que despertarse a la mañana siguiente y construir la cosa de verdad.
- Buscar el fabricante.
- Llamar al comprador.
- Correr los números.
- Practicar el pitch.
- Arreglar el empaque.
- Contratar al equipo.
- Proteger la idea.
- Escuchar un no.
- Llamar a otra persona.
- Mejorar.
- Intentar otra vez.
La idea puede llegar como un rayo en una camilla de masaje.
Todo lo que viene después es trabajo.
Y quizás eso es lo que más aprecié de Lori Greiner.
Su historia es inspiradora, pero no es misteriosa.
- No hubo una fórmula secreta de escuela de negocios.
- Ningunas credenciales perfectas.
- Ningún sí garantizado.
Ella notó algo. Creyó que lo podía hacer mejor. Y después empezó a resolver.
- Un problema a la vez.
- Una llamada a la vez.
- Un rechazo a la vez.
- Un producto a la vez.
Hasta que una idea se convirtió en una vida completamente distinta.
Esta es la Parte Tres
Esta es la Parte Tres de mi serie sobre la conferencia Women & Wealth.
Voy presentación por presentación, no solo para resumir lo que se dijo, sino para procesar lo que de verdad aprendí, cuestionar las ideas donde creo que falta matiz y decidir qué merece venirse conmigo a casa.
Porque la inspiración todavía no es el retorno. La implementación sí.
Y Lori Greiner quizás nos dio la pregunta de implementación más simple de la conferencia:
¿Qué problema puedo resolver, y qué voy a hacer al respecto?
Temas
- Women & Wealth
- Entrepreneurship
- Products
- Execution
- Lori Greiner
Naihomy Navarro
Fe. Disciplina. Elevación.
Escribo desde Santo Domingo sobre construir con intención: negocios, riqueza, identidad y las decisiones que sostienen todo lo demás.
Construyamos algo que dure
Si estas ideas te resuenan, conversemos sobre colaboraciones y alianzas.
Conectar